En este artículo vamos a comentar un estudio científico llevado a cabo durante 12 semanas para valorar la importancia de la salud intestinal en el trastorno depresivo mayor.

TRASTORNO DEPRESIVO MAYOR

El trastorno depresivo mayor es la primera causa de discapacidad del mundo. Más de 350 millones de personas alrededor del mundo vive con depresión. Sin embargo, este diagnostico debe ser bien precisando por un médico psiquiatra o un profesional de la psicología que sepa identificar los síntomas de este proceso. No todos lo sentimientos de tristeza vienen aparejada con depresión.

TEORÍA DE LA DEPRESIÓN DE SMITH

Ya en 1991 hablaba de una teoría donde los macrofagos, es decir, un tipo de glóbulo blanco que se identifica también con patrones inflamatorios que lleva a una cascada de reacciones químicas en todo el cuerpo, desde intestino, a sistema nervioso central. Venia a poner en valor el llamado eje intestino-cerebro. El lo definió como “ alimento- intestino- alergia. comportamiento”

¿EN QUÉ CONSISITIA EL ESTUDIO CIENTÍFICO SOBRE LA DEPRESIÓN?

Se trata de un ensayo aleatorio clínico doble ciego y con grupo placebo. Todo ello durante 12 semanas. Se formaron 4 grupos.

1. Tomo probióticos+ dieta sin gluten

2. Tomo placebo+ dieta sin gluten

3. Tomo probióticos+ dieta con gluten

4. Tomo placebo y dieta sin gluten

Las cepas probioticas eran : lactobacillum helveticus y bifidobacterium longum.

¿ QUÉ RESULTADOS OBTUVIERON?

Aunque en este tipo de investigación siempre es complicado ser minucioso con todas las variables que entran la elección de alimentos diario que ingiere una persona, se trató de llevar a cabo con el máximo rigor y con un compromiso por parte de los participantes en anotar lo que comían a nivel diario.

Se evaluaron diferentes parámetros para poder valorar si hubo cambio e influencia entre un grupo de participantes y otro.

– Escalas tipo cuestionario

-Niveles en analítica sanguínea de diferentes parámetros

-Medidas antropometricas

-Tensión Arterial

-Electro encefalograma

Los resultados fueron satisfactorios en las personas que tomaron dieta libre de gluten separada, ya sea con o sin probioticos, respondiendo mejor a los parámetros medidos.Es decir, evolucionaron mejor que los otros grupos. Los hábitos alimenticios producen cambios en la microbiota intestinal que a su vez condiciona a los estados de humor y conducta, según este estudio.

Es verdad que no podemos dejarnos llevar por la euforia pues la investigación no sienta cátedra, pero si que añade una luz a las ya muchas que relaciona la salud intestinal y la salud mental, pues ambas están comunicadas en el cuerpo humano. De esta manera va cogiendo protagonismo la teoría de inflamación , denominada “de bajo grado”, produciendo cambios a nivel del sistema nervioso.

Enlace web

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6717641/

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